Autor: centroeuropa

Última Cena

El Cielo: la relación eterna y personal con Dios

Después de tres semanas en que el Reino de los Cielos se ha comparado en las lecturas de la misa con una viña en la que Dios nos pide trabajar, las lecturas del 28º Domingo del Tiempo Ordinario (ciclo A) nos hablan de la plenitud en la relación de amor personal entre Dios y el hombre con la parábola de un banquete de bodas.
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San Jerónimo y su amor a la Biblia, ejemplo para los jóvenes

En la exhortación apostólica SCRIPTURAE SACRAE AFFECTUS (la estima por la Sagrada Escritura) que publicó el 30-9-2020 con motivo del 16º centenario de la muerte de san Jerónimo, el papa Francisco resalta la necesidad de descubrir la riqueza que encierra la Sagrada Escritura, como hizo un año antes al establecer el domingo de la Palabra de Dios.

Domingo 26: Reconducir los sentimientos hacia una pasión noble

Si en el domingo 25 (Si no te paras y agradeces, das coces) se nos decía que los últimos pueden ser los primeros en función de su actitud, las lecturas del domingo 26 nos recuerdan que incluso cuando hayamos vuelto atrás por el pecado, podemos recuperar posiciones mediante la penitencia. Todo tiene remedio, incluso la muerte, a condición de que sepamos ser penitentes, o, en palabras del párroco de Simancas, reconducir los sentimientos hacia una pasión noble (en vez de dejarnos dominar por ellos, que es el sentimentalismo dominante).

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Entradas sobre Oración en el compendio

  1. Qué es la oración. Oración en el Antiguo Testamento.
  2. La oración de Jesús y María.
  3. Las cuatro formas de oración en la Iglesia.
  4. Tradición, Fuentes y Camino de la Oración.
  5. Maestros, lugares y momentos para la oración.
  6. Las expresiones de la oración.
  7. El combate de la oración.
  8. Introducción al Padre nuestro.
  9. Padre nuestro, que estás en el cielo.
  10. Las siete peticiones del Padre nuestro.

(Entradas fuera de categoría)

Sagrado Corazón, Divina Misericordia y Corazón de María.

La Divina Pastora y el (mes del) Rosario.

Todas las entradas sobre moral en el compendio

1. La dignidad humana y la bienaventuranza eterna.
2. Libertad y moralidad de los actos humanos.
3. Moralidad, conciencia y pasiones.
4. Las virtudes.
5. El pecado.
6. Persona, sociedad y autoridad.
7. Bien común y justicia social.
8. La ley moral.
9. Gracia y justificación: llamados a la santidad.
10. La Iglesia, Madre y Maestra.
11. Los Diez Mandamientos (el Decálogo).
12. Primer Mandamiento: Amarás a Dios.
13. Segundo Mandamiento: Respetar el Nombre de Dios.
14. Tercer Mandamiento: Santificar las fiestas.
15. Cuarto Mandamiento: La familia.
16. La obediencia en la familia y en la sociedad.
17. Quinto Mandamiento. No matarás. La vida humana es sagrada.
18. La tarea de cuidar la vida humana.
19. La paz y la guerra.
20. El sexto mandamiento y la pureza de corazón: Carlo Acutis sobre la gravedad de la pornografía.
21. Vivir la pureza conforme al sexto mandamiento.
22. Séptimo mandamiento: No robarás.
23. Octavo mandamiento: No darás falso testimonio ni mentirás.
24. Noveno y décimo mandamientos: la pureza y la pobreza del corazón.

Qué es la oración (en el Antiguo Testamento)

CUARTA PARTE del Compendio: LA ORACIÓN CRISTIANA

PRIMERA SECCIÓN: LA ORACIÓN EN LA VIDA CRISTIANA

534. ¿Qué es la oración? Es la elevación del alma a Dios o la petición de bienes conformes a su voluntad. Es un don de Dios que sale al encuentro del hombre. Es relación personal con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

CAPÍTULO PRIMERO: LA REVELACIÓN DE LA ORACIÓN

535. ¿Por qué existe una vocación universal a la oración?

Porque Dios, por medio de la creación, llama a todo ser desde la nada; e incluso después de la caída, el hombre conserva el deseo de Dios. Todas las religiones dan testimonio de este deseo y es Dios quien primero atrae a todos al encuentro de la oración.

LA ORACIÓN EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

536. ¿Abraham es un modelo de oración?

Sí, porque camina en la presencia de Dios, le escucha y obedece. En los momentos de prueba, cree que Dios es fiel. Se atreve a interceder por los pecadores.

537. ¿Y Moisés?

Es modelo de la oración contemplativa: Dios conversa frecuente y largamente con él «cara a cara, como habla un hombre con su amigo» (Ex 33, 11). De esa intimidad saca fuerza para interceder por el pueblo.

538. ¿Qué relación tienen el templo y el rey con la oración?

A la sombra de la morada de Dios –el Arca de la Alianza y más tarde el Templo– se desarrolla la oración del Pueblo de Dios bajo la guía de sus pastores. David es el rey y el pastor que ora por su pueblo. Su oración es modelo de adhesión a la promesa divina, y confianza en Dios, Rey y Señor.

539. ¿Qué papel tiene la oración de los Profetas?

Sacan de la oración luz y fuerza para exhortar al pueblo a la fe y a la conversión del corazón e interceden por los hermanos. Elías es el padre de los Profetas.

540. ¿Qué importancia tienen los Salmos?

Son el vértice de la oración en el Antiguo Testamento: en ellos la Palabra de Dios se convierte en oración del hombre; individual y comunitaria. Cristo ha orado con los Salmos y los ha llevado a su cumplimiento. Se adaptan a los hombres de toda condición y tiempo.

Sacramentos: todas las entradas del compendio

La segunda parte del compendio del catecismo de la Iglesia católica, titulada «La celebración del misterio cristiano», explica los siete sacramentos.

  1. ¿Qué es la liturgia?
  2. El Misterio Pascual en los sacramentos.
  3. Celebración de la liturgia.
  4. El Bautismo.
  5. La Confirmación.
  6. La Eucaristía en el designio de salvación.
  7. La celebración de la Eucaristía.
  8. Presencia de Cristo en la Eucaristía.
  9. La Comunión.
  10. La Penitencia (interior).
  11. Qué pecados deben confesarse.
  12. Ministro y efectos de la Confesión.
  13. La Unción de los Enfermos.
  14. El Orden Sacerdotal.
  15. El Matrimonio.
  16. Otras celebraciones litúrgicas: sacramentales, exorcismos y exequias.
Comentario de San Juan Crisóstomo sobre los siervos primeros y últimos.

Si no te paras y agradeces, das coces

Textos del XXV domingo del Tiempo Ordinario (ciclo A) con la parábola de los siervos que reciben el mismo pago (los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos).

Isaías 55: Dios es rico en perdón.

Salmo 144: Merece alabanza, es rico en perdón, está cerca de los que lo invocan.

Filipenses 1: Cristo será glorificado por mi vida o por mi muerte. Lo importante es llevar una vida digna del Evangelio.

Mateo 20: ¿Vas a tener envidia porque soy bueno?

Comentarios y homilías:

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Santos fundadores: Loyola y Escrivá

Si en la anterior entrada hablamos de santos reformadores nacidos en España, hoy es el turno de algunos santos fundadores, en concreto san Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, y de san Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei. Ambas instituciones tienen notable relevancia social, manifiesta por el revuelo que se forma en torno a ellas.

Los jesuitas: San Ignacio de Loyola (1491-1556) se propuso, junto con sus compañeros, seguir los pasos de Jesús y por ello se llamaron Compañía de Jesús y se dispusieron a peregrinar a Tierra Santa. Al no poder hacerlo a causa de la dominación turca, pusieron sus vidas a disposición del Papa, y él los mandó a predicar.

De esta forma indirecta, pero con la relevancia añadida de su voto de obediencia al Papa, se convirtieron en pieza fundamental para en unos casos evangelizar (como san Francisco Javier -1506 a 1552- en la India, Japón y China), y en otros fortalecer la fe de los católicos, debilitada a causa del enfrentamiento con los protestantes: en esto destacó san Pedro Canisio, doctor de la Iglesia (1521-1597).

El propio san Ignacio de Loyola se había centrado desde su conversión en fomentar la oración y el examen de conciencia mediante los Ejercicios Espirituales.

La huella de santidad dejada por los jesuitas en su empeño por lograr que los católicos fueran coherentes con su fe en cualquier estado de vida, ha sido también fuente de innumerables polémicas, recelos y odios, que llevaron a la expulsión de la Compañía de Jesús, empezando por los territorios de Portugal (1759), Francia (1762), España (1767), y terminando por su supresión a cargo del papa Clemente XIV (1773, hasta 1814)… Casi cinco siglos después de la fundación de la Compañía, la Iglesia eligió en 2013 por primera vez a un Papa jesuita: Francisco (Jorge Bergoglio).

San Josemaría Escrivá fundó el Opus Dei en 1928. Era un sacerdote diocesano y su misión fue fomentar la santificación de las personas corrientes, los laicos, a través del trabajo profesional y la vida familiar, lo cual suponía por entonces una novedad tal que provocaría recelos tanto por parte de algunos religiosos que pensaban que la santidad exigía separarse de las actividades mundanas, como de los que desde las ideologías laicistas quieren que la religión quede relegada a ejercicios de piedad sin trascendencia social.

Al canonizarlo en 2002, san Juan Pablo II llamó a Escrivá «el santo de lo ordinario». Entre 1962 y 1965, se celebró el Concilio Vaticano II, una de cuyas principales aportaciones fue recoger solemnemente la doctrina de la llamada universal a la santidad.

Hay un cineasta británico, Roland Joffré, que sin ser católico ha dedicado sendas películas a estos dos fenómenos de vida cristiana que le han llamado la atención: a los jesuitas con La Misión y a Escrivá con Encontrarás dragones. Esta es la visión de la fundación del Opus Dei que da en esa película:

En La Misión, Joffré expone que para facilitar el paso a Portugal del territorio cedido por España que incluía las reducciones jesuiticas, se radicalizó la persecución contra esta orden (1750 Tratado de Madrid o de Permuta, guerra guaranítica 1754-6). De hecho fueron expulsados de Brasil ya en 1754:

Para comprobar cuánto has aprendido, puedes hacer este kahoot sobre santos fundadores.

Reformadores carmelitas: Santa Teresa y san Juan de la Cruz

Al estudiar a famosos reformadores carmelitas, y en general al observar la reforma de la Iglesia en España en el siglo XVI, cabe preguntarse qué es primero, si la gallina o el huevo: ¿Tiene la Iglesia que agradecer lo que han hecho algunos españoles por ella, o es más bien España quien tiene algo que agradecer a la Iglesia?

Luis Suárez Fernández es decididamente de la segunda opinión, o eso parece si vemos el título de su libro Lo que España debe a la Iglesia católica. Eso no quiere decir que España no tenga mérito, pero quien debe agradecer algo a España, según él, no es la Iglesia, sino el mundo, por eso tiene otro libro titulado: Lo que el mundo debe a España. Y ya puestos, también puede decir el mismo autor que España no está en deuda solo  con la Iglesia, pues tiene otro libro titulado Lo que España debe a Cataluña.

De los reformadores antes de santa Teresa y que no eran carmelitas destacan el cardenal franciscano Francisco Jiménez de Cisneros (1436-1517) y el sacerdote diocesano san Juan de Ávila (1500-1569 hoy patrón del clero secular español y doctor de la Iglesia).

Es imposible hablar de reforma en la Iglesia sin hacer referencia al primer gran reformador, san Francisco de Asís (1181-1226), de quien es evidente que quiso volver a la primitiva pobreza. Pero el desprendimiento de las cosas es falso, inútil e imposible, si no lleva al desprendimiento de la propia voluntad, es decir, a la humildad: y a ella se llega mediante la oración, o al revés, mediante ella se llega a la unión con Dios en la oración; y es imposible sin el sacrificio de las propias apetencias -por eso en la vida religiosa se resaltan las virtudes que facilitan la pureza de corazón, como la castidad- y sin la obediencia a quienes desde la disciplina de la Iglesia pueden confirmar que lo que se hace es para gloria de Dios y no de uno mismo.

En definitiva, en la Iglesia la reforma es un proceso que empieza en el interior, en el alma que es movida por Dios para desprenderse de sus propias imperfecciones, y no es una crítica, rebelión o revolución frente a lo que no nos gusta de los demás, pues si  bien esta puede ser legítima, justa y hasta necesaria, cuando no va precedida y acompañada por la reforma interior, fácilmente separa del amor al prójimo, sin el cual es imposible amar a Dios.

Después de que se emprendiera el proceso de reforma espiritual en España, surgieron en Europa otros procesos que se engloban bajo la denominación de Reforma protestante (comenzada en Alemania por Martín Lutero en 1517).  Buena parte de los cristianos tomó ocasión de ella no para emprender un camino de reforma espiritual, sino para criticar a quienes parecían estar en el bando contrario, lo que dio como resultado una división de la Iglesia que parece irreparable. Solo a fines del siglo XX llegaron católicos y protestantes a expresar una doctrina común sobre la justificación por la fe.

De la película sobre santa Teresa de Ávila (1515-1582, declarada primera doctora de la Iglesia en 1970 junto con santa Catalina de Siena) veremos los minutos 50-55 donde expone lo que pretende reformar (volver a la primitiva pobreza, al sacrificio en la clausura rigurosa y a una vida contemplativa, es decir, de diálogo constante con Dios) y del 1:01 en adelante, donde vemos el juicio positivo de san Francisco de Borja y lo que de ella murmuraba la gente:


La paradoja del morir para vivir, del renunciar al amor propio para amar a Dios, de volar tan alto que le dio a la caza alcance; la expresa la poesía del también abulense san Juan de la Cruz (1542-1591), cuya biografía vemos a partir del minuto 30 en que escapa de la prisión toledana donde le encerraron durante 9 meses los carmelitas calzados:

Para poner a prueba lo aprendido aquí, puedes hacer este kahoot.